TRIESTE, la ciudad menos italiana

Sarah MOSCA

No vayan a Trieste esperando encontrar una ciudad típica italiana ni arquitectónica, ni gastronómica, ni culturalmente. Trieste es la capital de la provincia del mismo nombre, en la región de Friuli-Venezia Giulia, situada en el nordeste de Italia, con una población cercana a los 150.000 habitantes.

trieste1Está bañada por el golfo del Adriático, y se encuentra a escasos kilómetros de la frontera con Eslovenia, en un territorio montañoso que bruscamente cae al mar. El clima es mediterráneo y disfruta de temperaturas cálidas y muy húmedas en verano mientras que los inviernos suelen ser fríos y ventosos. Tanto que Trieste es conocida en Italia como la ‘ciudad de la Bora’, un viento intenso y con ráfagas que pueden superar los 150 kilómetros por hora.

Para visitar esta ciudad se puede coger un vuelo directo desde Sevilla, que dura dos horas, o bien uno con destino Venecia y viajar en tren hasta Trieste. El punto más sobresaliente de la ciudad es su puerto, considerado el mayor tanto en dimensiones como en importancia del país debido a su posición geográfica. También es uno de los más relevantes de Europa. Fue la salida marítima del Imperio austrohúngaro, al que se le reconoció el estatus de puerto franco. Aún hoy, sigue siendo de vital importancia para el tránsito en el Mediterráneo de personas y mercancías.

Respecto a los lugares de interés, destaca el Castillo de Miramare, que se encuentra en las afueras y fue mandado a construir por Maximiliano de Hasburgo, archiduque de Austria y emperador de México, que vivió allí con su familia.

Llegando a la ciudad, enfrente del puerto se encuentra Piazza Unitá d’Italia. Es la plaza central de la ciudad y está rodeada por edificios públicos como el Ayuntamiento de Trieste, el palacio de la Junta de Friuli-Venezia Giulia y la prefectura de la capital de la región. Se recomienda visitarla de noche debido a su espectacular iluminación. Suele ser un lugar de encuentro para los jóvenes y las familias, y acoge eventos y conciertos al aire libre durante todo el año.

La variopinta influencia cultural de Trieste se refleja en sus fiestas populares. San Nicoló tienen origen alemán y se celebra el 5 de diciembre con un desfile de carrozas similar al de los Reyes Magos españoles.

Por su parte, la Barcolana es una histórica regata de vela internacional que se celebra todos los años en el golfo de Trieste el segundo domingo de octubre. Lo que la distingue del resto es que pueden participar tanto profesionales como aficionados quienes navegan en barcos de variadas dimensiones. Durante el evento existen puestos con productos relacionados con este deporte, así como comida, bebida y ‘souvenirs’.

Trieste no posee una gastronomía particular sino que más bien es la mezcla de varias tradiciones culinarias que proceden, sobre todo, de los países eslavos. Un plato típico es la Putizza, un dulce similar al rosco de Reyes, elaborado a base de bizcocho con chocolate y nata. El Presnitz es un dulce con forma circular de hojaldre y rellena de frutos secos, higos, albaricoques, pasas, chocolate, azúcar, canela, clavos de clavel y ron. Es típico de la Pascua. También es popular la sopa de chucrut con legumbres y cerdo hervido.

Foto: Leandro Neumann Ciuffo / Flickr

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