COSPLAY, la mejor publicidad para las empresas de videojuegos

cosplay-2Carmen Van-BAUMBERGHEN

El cosplayer es la persona que se dedica a crear un disfraz que reproduce, con la mayor fidelidad posible, el aspecto físico y la vestimenta de un personaje ficticio. El objetivo es lucirlo en eventos que están dedicados a la cultura asiática, los cómics y los videojuegos.

Esta afición, que desde hace unos años comienza a verse en España de una forma más normalizada y extendida, es una importante herramienta de marketing empresarial en otros países como Estados Unidos, Japón e Inglaterra. El término Cosplay proviene de las palabras inglesas ‘costume’ y ‘play’, y se trata de la interpretación de un personaje ficticio, vestimenta y caracterización incluidas, realizada por los seguidores de alguna serie, película, libro, cómic o juego.

Este fenómeno social y cultural surgió en los años 70 en Japón, donde grupos de jóvenes se vestían como sus personajes favoritos. El concepto nació en 1984 cuando Nobuyuki Takahashi, escritor y fundador de la editorial ‘Studio Hard’, visitó la Convención Mundial de Ciencia Ficción de Estados Unidos y publicó en revistas japonesas con el nombre de ‘cosplay’ fotos de los disfraces que vio allí.

Takahashi comenzó a organizar eventos donde los asistentes debían vestir como los personajes que idolatraban. Además, ellos mismos se encargaban de confeccionar sus trajes. La práctica se fue extendiendo por todo el mundo y ahora es habitual encontrarse a los cosplayers en eventos relacionados con el cómic, los videojuegos y la cultura asiática. Incluso en grandes estrenos cinematográficos, como son las sagas de Harry Potter, El Señor de los Anillos o Star Wars, se pueden ver a estos grupos ataviados con trajes como si hubiesen salido de la misma película. De hecho, un cosplayer es el autor de sus trajes, y ejerce de modelo, de artesano e incluso de actor.

Pues quien se dedica al cosplay no solo se disfraza. Este hobby requiere tener que coser tu propio traje, fabricar los accesorios y representar al personaje en los eventos a los que se asiste. Sin embargo, no todos los cosplayers crean sus propios disfraces. Por ello, existe la figura del ‘cosmaker’, quien fabrica y vende tanto prendas como cualquier tipo de accesorio.

En este sentido, la cosplayer Alessandra Gallese opina que ser su propia cosmaker tiene un gran mérito. Asimismo, afirma que mientras confecciona sus trajes aprende y mejora su técnica. Los personajes favoritos de Alessandra son Ririchiyo del anime Inu x Boku SS y Miku Hatsune del famoso software de síntesis de voz Vocaloid.

Precisamente, la creación de un cosplay comienza con la elección de un personaje. Después, se estudia su indumentaria para saber dónde conseguir los materiales necesarios para una correcta caracterización. Alessandra explica que este proceso exige paciencia e ilusión: “es un proyecto que no se debe dejar a medias, puesto que no es un hobby barato”. De hecho, explica que en cada indumentaria no gasta menos de 80 euros.

Convenciones y eventos especializados
Dicho hobby se convierte en profesión cuando hablamos del marketing de videojuegos. Así pues, grandes empresas contratan a cosplayers para que asistan a convenciones y eventos especializados disfrazados de los personajes protagonistas de estos juegos. De esta manera, el cosplay se emplea como una valiosa herramienta de promoción. Por su parte, los fotógrafos también hacen negocio a través de sus sesiones de fotos.

Asimismo, se organizan concursos con premios en metálico o viajes a otros países para representar al propio en eventos internacionales. Algunos de los concursos más reconocidos son el Eurocosplay, que acoge a cosplayers de toda Europa; y el World Cosplay Summit, que se celebra en Japón. Para Alessandra, estas competiciones son una forma de perfeccionar el trabajo de un cosplayer, gracias a las sugerencias del jurado. En cuanto al futuro del cosplay, Alessandra opina que es una afición en alza.

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