Jóvenes emprendedores, cuando la salida es tomar la iniciativa

Paula von POLHEIM

En España aumenta paulatinamente el número de jóvenes que opta por una mejor calidad de vida fuera del país, buscando nuevas oportunidades laborales en el extranjero. La razón de ello es el actual paro.

Entorno al 40% de las personas menores de 25 años se encuentra en situación de desempleo. Otra opción por la que se decantan es emprender un proyecto de negocio o empresa. La TEA (Tasa de Actividad Emprendedora) ha aumentado hasta el 5,7% en España. Aún así, se sitúa por debajo de la media europea (7,8%), según el Informe Mundial GEM 2015 (Global Entrepreneurship Monitor), que recoge los índices de emprendimiento a nivel mundial. Igualmente, España se dispone en el puesto número 32, de 63 naciones, en el ranking de Talento Mundial 2017 de la escuela de negocios IMD (International Institute for Management Development).

Emprender, acometer y comenzar una obra, un negocio, una aspiración, una idea o proyecto, conlleva cierto estrés, agobio y frustración. Así lo afirman Noelia Esquina, estudiante del último curso de Diseño de Moda; Antonio Vileya, estudiante de 4º curso de Filología Hispánica; y Arantxa, trabajadora en el sector hotelero. Son tres ejemplos de jóvenes emprendedores, cuya historia conocemos a continuación.

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Noelia con uno de sus diseños

Noelia, de 22 años, cuenta que sus primeros pasos en la moda los dio cuando tenía 12 años. Actualmente, cuenta con su propia marca de ropa, Noelia Esquina, con la que confecciona prendas y encargos de sus clientes. Tiene como propósito disponer de un taller de costura privado y una mercería. Y al mismo tiempo, dar clases de patronaje en el mismo establecimiento.

Por su parte, Antonio Vileya, de 25 años, forma parte de la organización del comité de Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas (Sevilla). Es freelance y presta servicios editoriales como correcctor de textos. Además, es jurado del primer premio de Ciencia Ficción Ciudad del Conocimiento en Dos Hermanas y director, más editor de la revista La cabina de Nemo (publicada el 30 de octubre 2017 y agotada en 10 días), entre otras participaciones y contribuciones.

Arantxa, de 24 años, lleva trabajando desde los 13 años por motivos familiares. Hace un año tuvo la oportunidad de emprender en un negocio y así lo hizo. Sabores de Arantxa ha sido su primer proyecto de negocio, que a día de hoy funciona en Alcalá de Guadaira. Actualmente, tiene la ocasión de abrir una franquicia de la marca Chef en tu Casa.

Los tres coinciden en que trabajar como autónomos tiene más salidas que trabajar para una empresa de manera exclusiva. Aunque, admiten e insisten que para ello te tiene que gustar lo que hace y el proyecto. También es importante analizar bien cada detalle y una vez empezado, no mirar atrás.

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Antonio Vileya dirige la revista La cabina de Nemo

Avales altruistas
Una buena base para todo emprendimiento es el presupuesto disponible. Para asumir los costes de un proyecto empresarial, algunas fuentes de financiación son las becas y las ayudas del Estado, como el programa de Erasmus Jóvenes Emprendedores; entidades bancarias, tales como las ayudas de la Fundación BBVA a investigadores y creadores culturales; y las de otras empresas, como por ejemplo, el Préstamo Participativo de Creación de Empresas para Jóvenes de ENISA (Empresa Nacional de Innovación, S.A).

Por otra parte, está el crowdfunding o financiación colectiva. Es un sistema de cooperación que permite reunir una suma de dinero considerable, gracias a la ayuda económica de personas que apoyan una determinada iniciativa. Así, Kindom Death: MONSTER 1.5 es uno de los proyectos más financiados por crowdfunding en la historia de Kickstarter del 2017, una plataforma de financiación para proyectos creativos de gran variedad temática.

En este sentido, Antonio Vileya advierte de las ventajas e inconvenientes que tienen este tipo de créditos. Tienen un objetivo económico que está supeditado al logro de una empresa o producto. Si no se consigue y se crearon ilusiones, el segundo crowdfunding tiene menos posibilidades de salir adelante por falta de confianza en el proyecto. Además, los hay que se aprovechan excesivamente de la financiación y, posteriormente, el resultado es de mala calidad. Aún así, lo encuentra muy interesante y agradece que existan estas plataformas, gracias a las cuales ha podido disfrutar de libros y conocer a célebres autores.

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