Hamburgo, una ciudad completa

Hamburgo ciudadPaula VON POLHEIM

La ciudad de Hamburgo se compone de siete distritos: Hamburg-Mitte, Altona, Eimsbüttel, Hamburg-Nord, Wandsbeck, Bergedorf y Harburg. Todos ellos están perfectamente conectados por tren.

Centrémonos en Hamburg-Mitte, el corazón de la ciudad. La primera parada es Landungsbrücken. Estamos ante una de las mejores vistas de Hamburgo: su puerto. Aquí se celebra el mayor evento fluvial del mundo, el Hafengeburstag (su aniversario). Aquí el barco es un medio de transporte más, que aprovechan los turistas para recorrer el río Elba a un precio económico. Además, para los fans de la música y las hamburguesas, el HardRock Café se encuentra a pocos minutos andando de la estación.

Baumwall es la segunda terminal. Desde aquí llegamos al Miniatur Wunderland, el museo de trenes en miniatura con la maqueta más grande del mundo. En el lado opuesto se halla la Filarmónica del Elba, cuyo acceso es gratis durante una hora. Sus vistas son iguales o mejores que las de la Iglesia Saint Michael, una de las cinco protestantes y más importantes de Hamburgo. Tiene el reloj más antiguo de Alemania, cuatro órganos y un piano en el museo de la planta baja. Se accede a su torre en ascensor o subiendo unos 450 escalones, siendo la única manera de apreciar el interior del campanario y escuchar el sonido de la Jahrtausendglocke, la campana del milenio.

Bajamos ahora a Jungfernstieg. A cinco minutos andando está el Ayuntamiento de Hamburgo, uno de los pocos edificios románicos preservados en su totalidad. Al entrar, la primera impresión es que estamos ante una sala de exposiciones. Su plaza alberga  el mercadillo navideño y un gran escenario para conciertos. Precisamente, durante la Navidad la bebida típica es el Glühwein, que es un vino caliente y cada sitio tiene su propia receta.

En el aspecto gastronómico, el mejor lugar para disfrutar de una buena comida típica alemana es el Hofbräu Hamburg. Platos como el codillo de cerdo, el chucrut, el schnitzel (solomillo de cerdo empanado), las bolas de patatas ‘bávaras’ o el característico pastel de manzana son servidos por camareros vestidos con la ropa tradicional. Además, organizan espectáculos con música regional, y sacan a bailar a los visitantes.

Respecto a la flora, la ciudad cuenta con el Jardín Botánico, Planten un Blomen o el Stadtpark (parque de la ciudad), donde se encuentra el planetario de visita gratuita. El trayecto concluye en St. Pauli, donde se celebra la feria, con numerosos puestos de comida y cerveza, entre las que figuran las populares Weihenstephan y Hopper Bräu. Cerca de St.Pauli está la Reeperbahn, una de las zonas rojas más populares de Europa.

Hamburgo y sus encantos constituye una experiencia gastronómica y cercana a la naturaleza que merece una visita.

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