Las previsiones apuntan a que el 60% de los sevillanos elegirá Cádiz o Huelva para sus vacaciones

Catedral de Cádiz / Foto: Hernán Piñera

Catedral de Cádiz / Foto: Hernán Piñera

Juan GÓMEZ

El calor y el atractivo de las playas andaluzas provoca una avalancha de turistas procedentes de Sevilla que se desplazan para pasar sus vacaciones estivales. Aún así, la ciudad también atrae turismo en verano, lo que genera hasta 2.300 empleos temporales.

Sevilla tiene un calor especial y el verano es el momento de trasladarse a las ciudades de costa. La capital andaluza tiene un encanto que se disfruta en invierno y, sobre todo, en primavera. Pero cuando llega el verano, las altas temperaturas le restan atractivo, y aunque sigue generando turismo y empleo, en torno al 60% de sus habitantes se desplazan a las costas más cercanas de Andalucía, que son las de Cádiz y Huelva. El tipo de turismo escogido es, mayoritariamente, familiar, y mediante el alquiler de pisos y casas durante una media de 15 días. Es un turismo vacacional y de descanso, lo que se conoce como un turismo de sol y playa.

Fuentes de la Diputación de Cádiz confirman que en el mes de julio de 2018 se registraron en dicha provincia un total de 26.675 pernoctaciones en hoteles de las cuales entre un 35% y un 45% procedían de Sevilla. Y esta cifra no recoge el alto número de sevillanos que poseen una segunda residencia en la provincia.

En cuanto al sector inmobiliario, Francisco Javier Perea, propietario de la inmobiliaria Bahía, calcula que en las localidades costeras de la provincia de Cádiz en torno al 60% de sus inquilinos proceden de Sevilla. Aproximadamente, son 240 personas de Sevilla las que esta inmobiliaria ubica cada quincena de julio y agosto en distintos inmuebles de El Puerto de Santa María y Cádiz. Un ejemplo de la cantidad de veraneantes en la costa gaditana es el hecho de que en El Puerto de Santa María hay urbanizaciones que en invierno tienen en torno a 9.000 habitantes y en los meses de julio y agosto llegan a tener hasta 40.000 residentes.

La costa occidental andaluza, constituidas por Cadiz y Huelva, se lleva la palma en cuanto al turismo de veraneo. Sus playas se diferencian de las del resto de Andalucía por su arena fina, la poca masificación urbanística, la cercanía entre los pueblos o las encantadoras calas, lo que contribuye a un aumento progresivo del turismo que reciben.

Por el contrario, el viento de levante es el gran enemigo de estas costas, sobre todo en Cádiz, donde es especialmente fuerte. La respuesta al levante, que hace que no decaiga la demanda turística, la conforman la calidad de sus playas con hasta 30 banderas azules. La provincia cuenta, también, con puertos deportivos de bandera azul como los de Chipiona, Rota, Sancti Petri y Sotogrande.

Sin embargo, Huelva pierde algo de fuerza. Este año el litoral onubense solo contará con tres playas con bandera azul al perder 8 de las 11 banderas azules con las que contaba en 2018. Pese a ello, las playas de Matalascañas y Punta Umbría seguirán siendo punteras en cuanto al reclamo de turistas procedentes de Sevilla.

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