La Fundación Benjamín Mehnert apuesta por la reubicación de galgos en los hogares

Dos ejemplares de galgo español. Foto: FBM

Dos ejemplares de galgo español. Foto: FBM

Silvia VARELA IGLESIAS

La Fundación Benjamín Mehnert es una organización sin ánimo de lucro que trabaja en Sevilla para proteger a los animales abandonados o maltratados. Está centrada en la recuperación y la adopción de galgos, una raza que sufre estas circunstancias especialmente una vez terminada la temporada de caza

En concreto, se centran en el salvamento, la recuperación y la reubicación de galgos en hogares familiares, dándoles una nueva oportunidad de vida como animales de compañía y no como herramientas de caza. Y a pesar de enfocarse en esta raza de perros, la fundación atiende cualquier llamada de abandono tanto de perros como de gatos.

Esta fundación fue constituida en el año 2000 por Gisela Mehnert. Llegó a Sevilla en 2008 y ubicó su centro en Alcalá de Guadaira, donde cuenta con una clínica y un hotel caninos. También llevan a cabo terapias asistidas por perros y la formación de profesionales en diversos cursos de Auxiliar de Clínica Veterinaria. Su última novedad es el proyecto educativo para la ciudadanía dedicado a la sensibilización y concienciación ante el abandono de estos animales.

Uno de los servicios que ofrecen es el de su Hotel Canino, donde cuenta con habitaciones para sus ‘huéspedes’ perrunos y unas amplias zonas de recreo, donde los canes pueden correr y jugar durante su estancia. Todo ello bajo la supervisión de su personal especializado como veterinarios o psicólogos caninos. Este servicio ayuda a frenar el abandono por parte de los dueños, sobre todo, en épocas de vacaciones o en verano.

Actualmente, la fundación cuenta con más de 600 animales que han sufrido maltrato, y la mayoría de ellos son galgos. Se estima que más del 60% de los perros abandonados pertenecen a esta raza, y que esto ocurre al terminar la temporada de caza. Dar a conocer este hecho es uno de los objetivos principales de la Fundación Benjamín Mehnert.

Otro objetivo importante es el cuidado y la recuperación de los perros maltratados para su posterior adopción e integración en nuevas familias donde reciben una segunda oportunidad. Para ello, cuentan con un Centro de Recuperación que proporciona a cada perro cuidados tanto veterinarios como psicológicos, así como las curas que necesiten para volver a tener una vida normal.

Son muchas las opciones de las que disponen para ayudar a los animales: adopciones, acogidas temporales, voluntariado o donaciones, entre otras. Desde la fundación indican que no solo necesitan personal para el cuidado de estas mascotas sino que también se requiere ayuda con las instalaciones: fontaneros, electricistas, jardineros…

Tras ser adoptado, ahora Pincel es un perro alegre y cariñoso

Tras ser adoptado, ahora Pincel es un perro alegre y cariñoso

En caso de adopción, analizan el caso y la familia adoptiva, con objeto de evitar una nueva situación de abandono o de maltrato. El primer paso para realizar la adopción es rellenar el formulario publicado en su página web, seguido de una entrevista con los trabajadores del centro.

Pincel, un cachorro lleno de desconfianza
Hay muchas historias detrás de cada animal. Tras el abandono o maltrato se necesitan muchos cuidados y paciencia para que el perro vuelva a confiar en el ser humano. 

Pincel, mezcla de galgo y podenco, llegó hace casi dos años a la fundación sin apenas fuerzas para moverse, golpeado e infectado de pulgas. A pesar de su timidez, que poco a poco fue desapareciendo, dio a entender lo agradecido que estaba con los trabajadores de la fundación por cuidar de él en un sitio seguro. 

Físicamente, Pincel se recuperó rapidamente, ya que es un perro muy fuerte. Pero su estado psicológico necesitó de más tiempo. Su nueva familia le dio todo el cariño del mundo que precisa un cachorro para disfrutar de la compañía de los humanos.

Actualmente, Pincel está fuerte, ha ganado confianza y se acerca a cualquiera que quiera acariciarlo y jugar con él. Cuando está con otros perros es dócil y muy juguetón. La historia de Pincel se repite en otros perros que llegan a la Fundación Benjamín. Aunque lo importante no es el pasado de estos animales sino el futuro que queramos darle.

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