Sevilla se apunta al reciclaje de plástico y aumenta el uso de envases de cartón y vidrio

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Recogida de plásticos en Sevilla. Foto: LIPASAM

 Silvia VARELA

Según datos del INE (Instituto Nacional de Estadística), en el año 2017 se calculó más de 1 millón de residuos de envases plásticos a nivel nacional, de los cuales solo el 47,94% fue reciclado.

Las últimas cifras publicadas sobre la recogida de residuos por habitante, según el INE, son realmente abrumadoras: 483,9 toneladas en un sólo año. En España existen 92 instalaciones de clasificación de residuos plásticos, que gestionan anualmente 660.932 toneladas. Sólo en Andalucía se recogieron 372.138 toneladas de residuos, de las cuales 85.646 fueron exclusivamente de envases plásticos.

Centrándonos en Sevilla capital, cada año se recogen 8.194,94 toneladas de plástico. En esta ciudad, la empresa municipal de limpieza pública es LIPASAM. Comenzó a funcionar en 1986 y es responsable de la limpieza de las calles, la recogida de basura y su tratamiento para evitar la máxima contaminación posible.

Como puede apreciarse en estas gráficas de LIPASAM, en 2018 se reciclaron en la provincia de Sevilla 25.587.943 kilogramos de residuos. Esta cifra implica un incremento del reciclaje en los últimos años, lo cual significaría una buena noticia para el medio ambiente. Y aunque el consumo de los plásticos apenas ha disminuido; sí se observa un aumento de los residuos de papel, cartón y vidrio.

Uno de los problemas que conlleva el empleo masivo de plástico, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), publicado en 2019, es su llegada a los mares y océanos. Por ello, hay que tomar conciencia ante el elevado riesgo de dañar irreversiblemente el ecosistema marino y su biodiversidad.

El impacto de estos plástico es evidente en la fauna. Es habitual encontrar animales atrapados e incluso hallar residuos de este tipo en el interior de sus organismos. De hecho, se calcula que casi el 60% de las aves marinas podrían tener restos de plásticos en sus intestinos.

La contaminación química del plástico es la menos conocida. Los plásticos están formados por polímeros derivados del petróleo junto a otros compuestos químicos. Cada uno de estos añadidos tiene una función en el producto final: proporcionar flexibilidad o rigidez, aumentar su vida útil, retardar la oxidación de los polímeros, etc. Más de 60 de estas sustancias químicas presentes en los plásticos son consideradas de alto riesgo para la salud humana, ya que son tóxicas, bioacumulables y persistentes.

Por otro lado, figuran los microplásticos, pequeños trozos de plásticos que son utilizados en la fabricación de productos cotidianos como la pasta de dientes, los jabones, cosméticos o artículos de limpieza. Pueden ser ingeridos por animales o incluso por las personas, y una vez dentro del organismo se acumulan en los tejidos. Estos compuestos químicos producen una toxicidad crónica y llegan a provocar efectos adversos como diversos tipos de cáncer, infertilidad, enfermedades cardiovasculares, mutaciones graves a nivel celular, etc.

Por todo ello, la contaminación provocada por el plástico es un problema grave, tanto ambiental como para la salud humana. Es preciso hacer campañas y tomar medidas, a nivel empresarial y doméstico, para fomentar su reducción.

 

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