El Mago Yunke se ‘parte en dos’ en su espectáculo ‘Hangar 52’ que presenta en Fibes Sevilla

yunke-2Alba MERINO

Uno de los platos fuertes del programa de ocio Kultura&CO es el espectáculo del Mago Yunke, que actuará en Fibes Sevilla del 10 al 12 de julio. En uno de sus números de ilusionismo, titulado ‘El Hombre de Vitrubio’, el mago genera gran expectación al confesar «me parto en dos».

Su espectáculo HANGAR 52 recorre la Historia de la Humanidad a través de trucos de magia del tipo grandes ilusiones, pues cuentan, además, con efectos ópticos a través del fuego y un juego de luces. Para Yunke, que es profesor de la escuela de Ilusionismo de El Escorial, lo más emocionante de su show es el factor sorpresa, pues “nadie sabe qué es lo va a pasar en cada momento”.

¿Qué novedades aporta este espectáculo HANGAR 52?
Que es una magia muy personal. Este espectáculo está creado en mi propio taller, con mis propias ideas y con mi equipo, y refleja mi carrera artística. Esto hace que sea único, pues no hay ningún número que se le pueda parecer. Todos los efectos están tematizados en espacios temporales de la Historia de la Humanidad, y esto es lo que le da la originalidad. El público, incluso los mismos magos que están viendo el espectáculo, no saben nunca lo que va a pasar porque todos son números nuevos, creados desde cero. Esa es la gran novedad, una función concebida desde mi pensamiento y mi concepción de la magia.

Dentro de este espectáculo, ¿cuál es el número imprescindible, el mejor de los trucos?
Cuando termino un espectáculo siempre salgo a saludar al público. Desde que empezó el asunto del Covid-19 no he podido hacerlo, pero antes siempre me dirigía a los espectadores y les preguntaba personalmente cuál era el truco que más les había gustado, y también el que menos, qué cosas quitarían del espectáculo. Lo bueno de Hangar 52 es que no hay ningún juego que la gente no comente. Pero si lo elijo yo, como artista, me quedo con El Hombre de Vitruvio, un juego en el cual yo me parto en dos. Con él gané el premio mundial de magia en Corea. Es uno de los platos fuertes, también porque se lo enseñé al mago americano David Copperfield y le impactó mucho.

Si tuvieras que definirla, ¿qué tipo de magia practicas?
Mi estilo de magia es el de grandes ilusiones, aunque existen otros tipos, por ejemplo, los juegos con cartas, la magia cómica, la micromagia, la manipulación… La mía se llamaría grandes ilusiones porque todo lo que sucede en el escenario requiere aparatos de gran tamaño. Está concebida igual que la magia pequeña, pero pensada para hacerla en sitios con mucho espacio, al aire libre o con mucha gente, de forma que todo el publico, hasta el que está sentado al fondo, puedan sentir la magia.

«Soy un mago explosivo, y practico una magia
de grandes ilusiones,
que requiere amplios
espacios y aparatos de gran tamaño»


¿Y podrías describirte a ti, como Mago Yunke, en 3 palabras?
Un mago divertido, dinámico y explosivo.

¿Puede que tanta luz, sonido, fuego… le reste importancia a la magia en sí?
Claro que sí. Todo lo que sean distracciones restaría protagonismo al efecto mágico. Ese es el gran problema de los magos americanos. He ido mucho a Las Vegas, he compartido escenario con algunos y también he ido como espectador, y veo que hay mucho ruido pero pocas nueces. Pero en nuestro caso hay mucho ruido y muchísimas nueces. Yo creo que es por la escuela que tenemos en España, a la que pertenecen muchos de los grandes magos del mundo. En mi caso, si empleo efectos especiales, como fuego o música, lo hago en un momento donde no esté la magia. No sacrifico ninguna sensación mágica por un efecto visual.

¿Dónde te inspiras para crear un número de magia?
Yo empecé por mi cuenta en el mundo de las grandes ilusiones porque España no tiene tradición de grandes espectáculos, sino de una magia más íntima, más cercana. Fui uno de los primeros que creó este tipo de espectáculo y es porque en mi casa, desde que era pequeñito, siempre ha habido un taller, donde fabricaba mis artilugios plasmando mis ideas de magia en los aparatos que creaba. A partir de ahí, empecé a crear ilusiones de grandes dimensiones.

Para ti, el mejor mago del mundo es…
No es fácil fijarse en grandes magos. Si tuviera que mencionar a alguien, te diría David Copperfield, que es el mago del universo, el que mejor hace las cosas, el que más espectáculos ha montado y el que más ha cuidado lo que es la magia. Justo lo que hablábamos antes de la espectacularidad y los efectos especiales, pero con una magia muy cuidada.

Algunos trucos de magia parecen peligrosos, ¿te has llevado algún susto sobre el escenario?
Uff, madre mía, me he hecho mucho daño muchas veces (risas). Intentamos siempre tenerlo todo controlado, pero mi manera de trabajar, que es muy rápida y muy dinámica, te puede llevar a errores. Una vez tenía que lanzarme a una urna de agua, totalmente hermética y al saltar, partí el cristal con el pie y fue un desastre. Se desbordó todo el agua, me corté el pie con el vidrio. Era un número preparado para el programa de televisión El Hormiguero y justo en el ensayo del día antes pasó esto. ¿Qué hubiese podido pasar en directo? El caudal de agua con los cables y las cámaras hubiera sido un caos mucho mayor, probablemente hasta se hubiera perdido la emisión del programa.

¿Dónde se estudia para ser un mago?
Yo la vida la traslado a la pasión. Si algo te gusta, ya te preocuparás tú mismo de buscar los conocimientos que necesites. Cuanto más información busques, mejor artista serás, es una evolución, un crecimiento. Yo desde niño he amado la magia. Existen muchísimos libros, y también se puede estudiar la carrera de Ilusionismo en El Escorial, que dura tres años, donde soy profesor de mi especialidad, las grandes ilusiones. Es una buena forma de aprender de la mano de grandes maestros, donde la información te llega muy detallada y tu aprendizaje es más rápido, pero la magia no deja de ser un mundo muy autodidacta.

Siempre que hablamos de trucos de magia pensamos en un hombre, ¿cómo está cambiando esta circunstancia?
Está evolucionando, cada vez hay más mujeres, pero sí es verdad que es un mundo muy masculino. Por cada cien magos hay una maga, o sea que el porcentaje de mujeres en nuestro sector, a día de hoy, es muy bajo. Cada uno tiene su propia teoría sobre por qué ocurre esto. Yo creo que la mujer madura antes, y como la magia es como un juego de niños, no deja de ser soñar, imaginar, y al final, es algo más infantil. Aunque esto está cambiando porque sentir todos sentimos por igual.

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