Denominada Movimiento, se caracteriza por el volumen y la ligereza de los vestidos, el uso de las enaguas y su apuesta por las mangas cortas

Inma MARTÍN
Movimiento es el nombre de la nueva colección flamenca de la firma Lina Sevilla, que fue presentada durante un desfile celebrado en el hotel Querencia de la capital hispalense. Su directora, Mila Montero, explica que este término hace referencia a los movimientos poéticos y artísticos que llevaron la cultura a nuevas formas de expresión. Y también, al propio movimiento de la Feria de Abril, escenario natural de la moda flamenca, pues “llegamos y lo que vemos es que todo se mueve, las personas que pasean, los bailes, los coches de caballo, los niños que corren, las atracciones…”.
Para Rocío Montero, directora creativa de Lina Sevilla, “Movimiento es una metáfora y un homenaje a tendencias artísticas que marcaron un antes y un después en la cultura universal”. De manera que partiendo del conocimiento y el perfeccionamiento de los patrones clásicos, “avanzamos hacia nuevas siluetas, prendas y complementos que mueven nuestro concepto de la moda flamenca”. En definitiva, una colección que tiene por objetivo marcar una nueva etapa, combinando la herencia de la firma con un aire fresco y más actual. “Lo de siempre, pero renovado”, tal y como lo resume su hermana Mila.
Respecto a los patrones, responden a variados estilos. De modo que la colección presenta trajes canasteros junto a otros con muchos volantes pequeños y en cascada o con volantes de mayor tamaño, rectos o en pico. En pro del movimiento, se enfatiza el uso de enaguas para crear volumen, una de las claves estéticas de esta marca. Por su parte, la fluidez se logra a través de los materiales y los tejidos elegidos, entre los que destacan las telas troqueladas, las gasas y el crepé. Como novedad, la firma ha confeccionado vestidos de seda con volantes deshilachados, una técnica que, según explica Mila, sirve para quitar peso y, por consiguiente, proporciona ligereza a esta fibra natural. Otros detalles singulares son los mantoncillos estampados y las mangas cortas, al hombro y con volantes, tan juveniles como favorecedoras.

Predominan los vestidos lisos. No obstante, también forman parte de la colección trajes de lunares y con estampados florales, con ramilletes multicolores sobre fondos negros o blancos. La paleta cromática es variada. A los colores clásicos, el rojo, el blanco, el negro, el naranja o el fuscia, se suman otros, como el rosa y el celeste empolvado. Igualmente, apuestan por el amarillo, el albero y los verdes, en dos tonalidades, pistacho y esmeralda. Para Mila Montero, el verde es un color atrevido, pero muy alegre y ligado a nuestra tierra, a Sevilla y Andalucía; y “caballo ganador para aquellas mujeres a quienes les favorece».
Conjuntos más sofisticados para las noches de feria
La directora entiende que la manera de ir a la feria ha cambiado, “ahora si vas de tarde, ya no regresas a casa para cambiarte, sino que te quedas hasta la noche”. Precisamente, para las cenas, Lina Sevilla propone modelos en dos piezas con falda o pantalón y blusa de gasa, o bien, vestidos con chaquetas bordadas con motivos florales, que recuerdan al mantón de manila. En estos conjuntos, el negro predomina sobre otros colores, como el azul marino y el blanco.

Con este desfile, que comenzó con todos los asistentes guardando un minuto de silencio por las víctimas del fatal accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, Lina Sevilla presenta al mundo su colección 2026, ahondando en una visión más poética de la moda flamenca y recordando las corrientes o tendencias artísticas que unen a un grupo de autores para explorar nuevas formas de expresión. En su caso, este año, mediante dos hilos conductores: combinar tradición y vanguardia, y celebrar el movimiento a través del volumen y la ligereza de sus creaciones.
Fotografías: Adrián del Campo
