Las claves de la velada fueron la emoción por Adamuz, el recuerdo de la histórica procesión en Roma y la reivindicación de la radio cofrade

José FERNÁNDEZ
La Cuaresma sevillana no se entiende sin la tradicional gala de El Llamador de Canal Sur. En esta gran cita, el escenario volvió a vestirse de largo para rendir tributo a uno de los oficios más silenciosos, pero vitales para la Semana Santa: la conservación de sus mayores devociones. El reconocimiento de este 2026 ha recaído en Pedro Manzano, el ‘médico’ de las imágenes, cuyo nombre ya es historia viva de la ciudad tras culminar con brillantez, entre otras muchas obras maestras, la reciente restauración de la Esperanza Macarena.
Durante su intervención, que supuso el clímax emocional del acto, Manzano realizó un entrañable recorrido por su vida y trayectoria profesional, demostrando por qué es el gran referente de la conservación en su sector. Su labor ha sido, y es, el puente que garantiza que el patrimonio devocional de Sevilla llegue intacto a las generaciones venideras.
El acto, conducido con la habitual maestría del equipo de Canal Sur, arrancó rompiendo moldes. La actuación de La Chirigota del Bizcocho, recordando aquel celebrado primer premio ‘Ssshhhhh!!’ en los Carnavales de Cádiz, puso la nota de humor, demostrando que la ironía y el respeto cofrade pueden ir de la mano.
Pronto, la gala viró hacia la solemnidad. La ‘banda de Roma’, formada por La Puebla del Río y la Oliva de Salteras, marcaron el inicio con los sones de El Cachorro saeta sevillana. Fue el preludio perfecto para uno de los momentos más sobrecogedores: el recuerdo a las víctimas de Adamuz, y a todas esas personas que han sufrido por las recientes inundaciones en Andalucía, un homenaje que condujeron con tremenda sensibilidad y que arrancó los aplausos de todo el público.
La radio como refugio y voz de la experiencia
Si de radio y Semana Santa se trata, la figura de Pive Amador era indispensable en esta gala. Su intervención fue un auténtico elogio a las ondas. Pive recordó sus raíces, su crecimiento personal en torno a la fiesta mayor y, muy especialmente, a su Hermandad de Los Panaderos, dedicando un sentido recuerdo a la figura de su padre, Antonio Amador.

Con la perspectiva que dan los años, Pive reflexionó sobre la vejez y cómo el paso del tiempo transforma la forma de vivir la Semana Santa. Puso en valor el papel del programa El Llamador como «el mayor consuelo y la mejor compañía para los más viejos», quienes a través de la radio siguen procesionando cada primavera. Fiel a su estilo, cerró su aplaudida intervención cantando, levantando al público de sus asientos.
La marcha del pregón de este año
La música, hilo conductor del evento, tuvo paradas memorables. La Banda del Sol hizo vibrar al auditorio con su interpretación de la marcha Por Sevilla siempre, mientras que la Agrupación Musical de Los Gitanos levantó ovaciones con un cuidado popurrí de sus marchas más señeras. No faltaron los clásicos, como la interpretación de Esperanza Macarena, de Pedro Morales.
La gala sirvió también de antesala para el Domingo de Pasión. El pregonero de la Semana Santa 2026, José Antonio Rodríguez, tomó la palabra para desvelar uno de sus secretos mejor guardados: la marcha que sonará antes de su disertación. La elegida es La Misión de la Esperanza, obra de Rubén Jordán, que fue interpretada a continuación en el auditorio.
El broche de oro musical, en una velada donde también brillaron los incombustibles Cantores de Híspalis, lo puso un estreno absoluto de incalculable valor: la interpretación por primera vez de Cachorro Eterno, la nueva composición de Cristóbal López Gándara.
Roma en el recuerdo y el compromiso de Canal Sur
La representación institucional congregó en el escenario a Antonio Sanz, consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía; Manuel Alés, teniente de Alcalde delegado de Fiestas Mayores del Ayuntamiento; y Juande Mellado, director general de la RTVA y Canal Sur Radio y Televisión.
A lo largo de los discursos, incluida la intervención de Sonia Chapado, directora de programas de Canal Sur, hubo un denominador común: el hito histórico que supuso la presencia y retransmisión del Santísimo Cristo de la Expiración, El Cachorro, y de la Esperanza de Málaga en Roma. Manuel Alés destacó, repetidamente, la capacidad técnica de la RTVA para llevar aquel momento a todos los hogares, mientras que Juande Mellado reafirmó el compromiso inquebrantable de la cadena pública con la programación de Semana Santa y el enorme impacto social y cultural que esta tiene para Andalucía.

Como marca la tradición, la gala deparó también la presentación de la portada de la edición en papel de El Llamador 2026, obra de Jorge Gallego. El pintor sevillano explicó su creación definiéndola como una pintura costumbrista adaptada al siglo XXI, un reflejo fiel de cómo la ciudad sigue viviendo su tradición desde un prisma contemporáneo.
La entrega de El Llamador volvió a ser ese punto de encuentro donde Sevilla se mira al espejo de su Cuaresma. Una cita donde la radio se hizo carne, donde la música anunció lo que está por venir y donde, sobre todo, se hizo justicia con las manos de Pedro Manzano, el hombre que cuida del ‘alma de madera’ de la ciudad.
