Del regreso de los volantes ‘maxi’ de Pedro Béjar a la incorporación estratégica de lazos y el crochet en las nuevas colecciones

Ana MONTIEL
El volumen está presente en buena parte de las colecciones presentadas en la pasarela We Love Flamenco. Es el caso del diseñador Pedro Béjar, con trajes de amplios y llamativos volantes, que son, al mismo tiempo, espectaculares y elegantes, centrando la atención en esta formas y, también, en los apliques en forma de flor que adornan los escotes. Esta apuesta por lo maxi también define la colección ‘Costumbres’ de la firma El Ajolí – Pepe Jiménez, donde se mezclan texturas, lunares, encajes, mantones, collares y lazos. Porque los lazos se incorporan a los trajes de flamenca, tal y como lo han hecho este año Eloy Enamorado, que los coloca en el cuello, o Ángela Trigo, que los cose sobre un hombro. Otra tendencia es la incorporación del crochet en los vestidos de Ismael Domínguez, que para este año ha trabajado diferentes estilos: el corte canastero, el largo midi y el dos piezas.

En rojo tinto
Espectacular vestido de flamenca del diseñador Pedro Béjar, ceñido al cuerpo, con flecos y amplios volúmenes en las mangas y en la falda. Fotografía: Aníbal González
Respecto al corte, Pablo Retamero & Juanjo Bernal apuestan por talles altos con faldas donde los volantes comienzan en la cintura. Mientras que Ernesto Sillero propone una vuelta a lo clásico con vestidos ceñidos, con encajes, escote cuadrado y volantes, que dan movimiento a las faldas.
Mónica Méndez ha diseñado para este año trajes de estilo rociero donde el mini lunar blanco contrasta con diversos colores. Mientras que la firma Santana Diseños apuesta por voluminosos vestidos en tonos ácidos con estampados geométricos. Por su parte, la alegre paleta del rosa, verde, amarillo o malva está presente en la colección de José Hidalgo, que también juega con el negro y el blanco.
También hubo sobre la pasarela un emotivo recuerdo a Juanita Reina, coincidiendo con el 25 aniversario de su fallecimiento. José Manuel Valencia ha sido el encargado de rendirle homenaje con su colección ‘Señorío’, dedicada a la artista, donde predominan los trajes muy femeninos en colores pasteles y en tonos vitamina, jugando con la combinación de estampados y texturas, las mangas transparentes y las faldas con volumen.
