Suecia ➢ Estocolmo, la Venecia vikinga en torno al lago Mälar

Rafa GONZÁLEZ DE LARA

Estocolmo es la capital y ciudad más grande de Suecia. Es una ciudad muy peculiar. Se compone de 14 islas, bañadas por el lago Mälar que desemboca en el mar Báltico. Es un lugar con mucha historia, ya que ha estado poblado desde la Edad de Piedra y fue fundado como ciudad en la Edad Media.

Cúpula de la Iglesia Alemana

Cúpula de la Iglesia Alemana en el casco antiguo

Dicha huella medieval se ha ido diluyendo con el tiempo. Estocolmo se caracteriza hoy más por su modernidad que por su tradición. Pero a pesar de eso, el pasado persiste en el esqueleto del casco antiguo, Gamla Stan. Este barrio, compuesto por la isla de Stadsholmen, Riddarholmen y Helgeandsholmen, está lleno de calles peatonales estrechas y desorganizadas. 

Tal urbanismo congenia bien con el estilo gótico de la Iglesia de Riddarholmen, ex-monasterio franciscano y panteón de la familia real sueca. Pero a simple vista guarda relación con poco más, ya que edificios emblemáticos construidos en el siglo XIII, como el Palacio Real o la Catedral de San Nicolás, fueron remodelados siglos más tarde bajo el estilo barroco. De hecho, el Palacio Real (llamado Tre Kronor) fue levantado por Birger Jarl como una fortaleza para defender el lago Mälar. Luego, la fortaleza creció y se decoró hasta convertirse en el lujoso palacio que es hoy. El espectacular cambio de Guardia Real que tiene lugar a mediodía en el patio exterior simboliza perfectamente este nexo entre ejército y elegancia.

La Catedral de San Nicolás conserva más sus orígenes que el palacio, pero solo por dentro; su exterior fue remodelado en el siglo XVIII. El interior sí mantiene toda la decoración y estructura gótica. Destaca una escultura de madera del 1489: San Jorge Matando al Dragón. Dicha pieza se encuentra también, replicada en bronce, en la ciudad antigua, en la plaza Köpmantorget.

La plaza más antigua de la ciudad es Stortorget, un perfecto lugar para tomar un chocolate caliente al atardecer, abrigado por una manta como las que proporciona la famosa cafetería Chokladkoppen. Los preciosos edificios de colores ‘a la holandesa’ que rodean la plaza contrastan con las oscuras -pero acogedoras- bodegas medievales que se encuentran bajo ellos. Estos espacios subterráneos son aprovechados actualmente por restaurantes como el Aifur Krog & Bar para proporcionar al cliente una genuina atmósfera vikinga.

¿Qué comer? Pues los dos platos más típicos de Suecia son el kottbullar y el kall inkokt lax. El primero consiste en albóndigas sazonadas de vacuno mezclado con pan y cebolla, acompañadas de salsa, arándanos y patata. Para estándares escandinavos, este es un plato de gama media (16 euros). El segundo, un poco más caro pero no de lujo (20 euros), hace honor a la tradición pescadora del pueblo nórdico: salmón acompañado de patatas, mayonesa y pepino. Sea cual sea la elección, lo suyo será acompañarlo con el postre sueco más popular: el semla, un pastelillo azucarado relleno de crema.

Un paseo en barco por las aguas del archipiélago para hacer la digestión. Una de las atracciones turísticas más concurridas son los trayectos en Ferry. Existen decenas de rutas y compañías distintas que ofrecen rutas variadas: desde relajantes viajes a lejanos islotes pescadores, hasta nutritivos paseos con guía por las islas principales. Todo esto es Estocolmo, una ciudad amable para toda clase de personas.

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