Formación, obra social y salud son las bases de la ‘Fundación MAS’ para construir un futuro mejor

Su director, Luis Miguel Pons, explica los valores y el funcionamiento de esta entidad, que proyecta la apertura de otras delegaciones provinciales

El director de Fundación MAS, Luis Miguel Pons, junto a Lourdes Caro (izq.), subdirectora, y Esperanza Torres (der.), responsable de Comunicación

Hugo CANTERO / Javier MADRUGA / David HERNÁNDEZ

La formación, la obra social, el fomento de hábitos de vida saludable y el voluntariado son los cuatro grandes pilares y las principales líneas de actuación de la Fundación MAS, creada en el año 2009 por el Grupo MAS de supermercados. Así pues, entre sus actividades figuran la concesión de becas para niños y jóvenes, la celebración de desayunos saludables, el reparto de alimentos, del que ya se han beneficiado un altísimo número de familias, o la organización de carreras solidarias, que albergan una doble intención: fomentar la práctica física entre la ciudadanía y recaudar fondos que son destinados a entidades benéficas.

La gestión de esta Fundación corre a cargo de un equipo de profesionales al frente de los cuales se encuentra su director, Luis Miguel Pons, quien ocupa este puesto de responsabilidad desde hace siete años. Ingeniero industrial de formación, a lo largo de esta entrevista nos acerca al papel que desempeña esta institución, sus propósitos y su agenda; destacando el valor del compromiso social en un contexto marcado por la incertidumbre y los cambios constantes.

¿Qué aporta la mentalidad de un ingeniero a la dirección de la Fundación MAS?
Ser ingeniero proporciona una forma de pensar muy racional que, en mi caso, se acompaña de una vocación social. A lo largo de mi trayectoria profesional en administraciones públicas, como el Ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía, he combinado ambos ámbitos, el técnico y el humano. Y esta combinación fue lo que me llevó a incorporarme a Fundación MAS, con la idea de impulsar su desarrollo y reforzar su labor social.

¿Cómo funciona la Fundación MAS?
La Fundación lleva más de 16 años funcionando. Cuando asumí mi cargo era una estructura más reducida, que se ha transformado en un centro con un programa constante de actividades. Actualmente, conforman el equipo siete personas y, además, contamos con el apoyo de profesionales de nuestro grupo empresarial. Por su parte, el edificio se configura como un espacio donde se desarrollan más de 200 actividades al año en colaboración con otras instituciones públicas y entidades sociales.

¿Cómo se alinea con el Grupo MAS?
La Fundación es una entidad independiente sin ánimo de lucro, pero está estrechamente vinculada al Grupo MAS, que financia, aproximadamente, el 80% de sus recursos. Esta aportación nos permite sostener y desarrollar las acciones sociales. Por tanto, en cierto modo, podríamos decir que cada cliente que compra en los supermercados está contribuyendo indirectamente a estas iniciativas.

¿Cuáles son vuestras principales áreas de actuación?
Trabajamos en tres grandes líneas. La primera es la formación, con programas gratuitos dirigidos a jóvenes, personas mayores o colectivos vulnerables. La segunda es la promoción de hábitos de vida saludable, con iniciativas muy vinculadas a la alimentación. Y la tercera es la acción social, donde destacan la donación de alimentos y los programas de ayuda directa a colectivos vulnerables.

«El voluntariado entre los trabajadores
del Grupo MAS genera cohesión
y sentido de pertenencia»

¿Qué papel tiene el voluntariado?
Es fundamental. Contamos con más de 200 voluntarios, que son, en su mayoría, empleados del grupo. Son personas que dedican su tiempo de forma altruista, fuera de su jornada laboral, para participar en campañas sociales. Sin ellos sería imposible desarrollar muchas de nuestras actividades.

¿Cómo se organiza la participación de los empleados en el voluntariado?
Se articula mediante la celebración de campañas concretas donde proponemos acciones y los empleados se suman de forma voluntaria. Existe una coordinación interna que gestiona la participación y la organización de cada actividad.

¿Qué impacto tiene el voluntariado en los trabajadores?
Refuerza el sentimiento de pertenencia y genera cohesión. No solo trabajan juntos, también colaboran en proyectos sociales, lo que fortalece el vínculo entre ellos.

¿Cuáles han sido los principales logros de la Fundación en los últimos años?
Destacaría dos. Por un lado, la apertura de delegaciones en distintas provincias, lo que nos permite ampliar nuestra presencia territorial. Por otro, hemos potenciado nuestra proyección y nuestra capacidad de colaboración gracias el refuerzo del patronato con perfiles de relevancia nacional, como es el caso del catedrático de Economía y presidente de la Cámara de Cuentas de Andalucía, Alejandro Cardenete Flores, y Pilar García Ceballos-Zúñiga, presidenta de la Asociación Española de Fundaciones. Además, durante estos últimos años, han pasado por la Fundación casi todos los miembros del Gobierno andaluz. Nos han visitado en diferentes actos 13 consejeros y consejeras de la Junta de Andalucía, así como los cuatro últimos alcaldes de Sevilla, y hemos celebrado eventos con agencias de Naciones Unidas, como ACNUR, UNICEF o UNESCO. Todo ello nos reporta reconocimiento público.

¿Cuáles son vuestras próximas metas?
Nuestro objetivo es seguir ampliando la actividad fuera de Sevilla, especialmente en Andalucía y Extremadura, y fortalecer las colaboraciones con otras entidades. También queremos seguir creciendo en el ámbito del voluntariado.

Fachada de la sede de la Fundación MAS, ubicada en la calle Torneo de Sevilla

Háblenos del edificio que alberga la fundación
Es un edificio histórico con casi cien años de antigüedad, que es propiedad del Ayuntamiento de Sevilla. Ha tenido distintos usos a lo largo del tiempo, pues ha sido desde un centro asistencial hasta un colegio o sede educativa. Actualmente, lo gestionamos como un espacio abierto a la sociedad para el desarrollo de actividades formativas y sociales.

¿Qué supone la Cátedra MAS Alimentación y Salud?
Es una iniciativa desarrollada junto a la Real Academia de Medicina. Consiste en conferencias y actividades centradas en la alimentación saludable, con la participación de expertos. El objetivo es acercar un conocimiento útil a la ciudadanía para mejorar sus hábitos de vida.

¿Qué herramientas son más eficaces para concienciar a la sociedad?
La clave está en combinar la comunicación y la acción. No basta con transmitir mensajes; es fundamental llevarlos a la práctica porque las personas reaccionan más ante hechos concretos que ante discursos.

«Nuestros programas de formación son
prácticos y remunerados, pensados para
facilitar la incorporación al mercado laboral»


¿Cómo trabajan en formación e inserción laboral?
A través de programas específicos, como ‘Impulso Talento Joven’, donde formamos a jóvenes en el sector agroalimentario. Son programas prácticos y remunerados con orientación directa al empleo, pensados para facilitar la incorporación al mercado laboral.

¿Cómo actúan ante situaciones de emergencia?
Hemos intervenido en crisis, como la pandemia, la guerra de Ucrania o la DANA de Valencia. En estos casos desarrollamos acciones extraordinarias, como envíos masivos de alimentos o campañas específicas de ayuda. Así pues, cuando empezó la guerra de Ucrania mandamos a la frontera polaca, a la ciudad de Leópolis, seis tráileres de alimentos. El Gobierno ucraniano, a través del embajador, nos envió un diploma de agradecimiento. Con la DANA también colaboramos y enviamos a Valencia 50.000 kilos de alimentos. Pero la campaña más importante que hemos realizado sucedió durante el covid. Al comenzar la pandemia, mucha gente se quedó en paro y aumentaron muchísimo las necesidades alimentarias. Repartimos 350.000 kilos de alimentos.

¿Se han visto afectados por procesos de desinformación?
Hasta el momento, no hemos tenido problemas de este tipo. Trabajamos con transparencia y mantenemos una relación directa con la sociedad, lo que ayuda a evitar estas situaciones.

Para terminar, ¿qué valores considera fundamentales?
En nuestro caso, los valores con los que trabajamos están muy alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Pero, por encima de todo, destacaría el compromiso con las personas y con la mejora de la sociedad desde el ámbito local.



La importancia de la Comunicación en la
gestión de la responsabilidad social


Esperanza Torres, responsable de Comunicación de Fundación MAS, destaca “el valor de trasladar las acciones al entorno cercano y hacer visible su utilidad real”

En la Fundación MAS, la comunicación se concibe como una herramienta que va más allá de la mera difusión de mensajes. En este sentido, Esperanza Torres, responsable de Comunicación de esta organización, señala que el objetivo es “trasladar acciones concretas y cercanas a la ciudadanía, asegurando que las iniciativas lleguen al entorno directo de las personas, ya sea a través de los barrios, las asociaciones o las entidades locales”.

Esperanza Torres es licenciada en Periodismo por la Universidad de Sevilla y posee un doble máster en Estudios Hispánicos por la Universidad Pablo de Olavide y la Universidad de Sevilla. Desde hace cinco años es responsable de Comunicación de la Fundación MAS, además de delegada de la Fundación en Málaga. Anteriormente, trabajó en diversos medios de comunicación y como experta en marketing digital en empresas de distintas ciudades andaluzas.

Presentes en el territorio
En total, el año pasado la Fundación MAS llevó a cabo 226 eventos. A su vez, estas acciones quedan recogidas en la Memoria anual que prepara Torres. A modo de ejemplo, nos explica que realizan una gran campaña de donación de alimentos, denominada ‘100.000 Kilos de Ilusión’, que ha cumplido 16 años, justo la misma edad que Fundación MAS: “Es una campaña muy esperada, donde colaboramos con numerosas hermandades de Sevilla, Cáritas, asociaciones, ONG y grandes fundaciones de Andalucía y Extremadura”.

Torres explica que muchas de las campañas, como la donación de alimentos o las actividades formativas, “no solo buscan generar ayuda, sino también tener presencia en el territorio”. De manera que “esta conexión con lo local permite que los ciudadanos perciban de forma directa los resultados de la actividad de la Fundación MAS”. Para Torres, no basta con hablar de acabar con el hambre en el mundo. “El cambio empieza por lo local. Hay que estar donde está la gente. Ese es el mensaje que funciona”, indica Torres.

Así pues, cuando el grupo abre un nuevo supermercado en un pueblo, “es importante que la gente sepa que hay una fundación detrás, que se preocupa por su hermandad, por los servicios sociales de su ayuntamiento o por las familias necesitadas de su zona”, pues de esta manera la comunicación es más efectiva y “el mensaje llega mejor”.

Voluntariado, compromiso y transparencia
Coincide con el director, Luis Miguel Pons, en que el voluntariado es uno de los pilares fundamentales de la Fundación, junto con el compromiso social, que “es una palabra que usamos y trabajamos mucho”.

Igualmente, nos habla sobre otro de los proyectos más destacados: un centro de actividades para divulgar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. “Este Centro ODS forma parte de nuestro espíritu de estar donde está la gente, de nuestros valores como Fundación y como compañía. Salimos a los pueblos gracias a nuestros voluntarios, que trabajan en los supermercados y ayudan en la donación de alimentos, pero también abrimos la puerta de nuestra sede a las entidades que necesiten un espacio para sus actividades”, detalla la responsable de Comunicación.

Respecto a la expansión de la Fundación, expresa su intención de aumentar las colaboraciones: “recientemente nos hemos unido a la Plataforma Andaluza de Voluntariado, lo que refuerza nuestra actividad con el voluntariado interno, pues son un gran canal de apoyo para sumar red y seguir trabajando en ese ámbito”.

Torres confirma que la transparencia de sus comunicaciones y el ser accesibles a todo tipo de personas y entidades son sus principales herramientas para hacer frente a desinformaciones, bulos o crisis de reputación, aunque reconoce que, en este orden de cosas, “vivimos una situación complicada”. Recuerda que la Fundación MAS nació en 2009, en plena crisis económica. “Mientras muchas empresas cerraban y sus empleados se quedaban en el paro, Grupo MAS decidió crear su Fundación para ayudar a las personas y generar empleo a través de la formación. Ese es nuestro espíritu”, concluye Torres.

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