Un público intergeneracional acompañó a Raphael durante su segunda ‘gran noche’ en Sevilla

El artista ha regresado al escenario del Icónica Santalucía Sevilla Fest con un show, Raphaelísimo, que repasa sus grandes temas musicales

Un momento del comienzo del concierto de Raphael

Inma MARTÍN

Parafraseando su propio hit discográfico, el concierto de Raphael en el Icónica Santalucía Sevilla Fest fue una ‘gran noche’. Una velada vibrante, desde el punto de vista musical, y, al mismo tiempo, emotiva, por el carisma y la fuerza dramática de su protagonista.

El público asistió con ganas de cantar y de disfrutar, y así lo hizo tan pronto como el artista, pasados muy pocos minutos sobre la hora de comienzo prevista, hizo su entrada en el bello escenario de la Plaza de España interpretando el tema La noche. Arrancaba, pues, el gran espectáculo de Raphael.

Durante las siguientes dos horas, siguieron a esta canción otros muchos éxitos, configurando un completo repertorio que abarcó desde los temas más explosivos y bailables, como Mi gran noche, Escándalo y Estuve enamorado de ti, hasta otros más pausados y melódicos, tal es el caso de Si no estuvieras tú, Como yo te amo, Los hombres lloran también y En carne viva, por citar algunos. Escuchando estas letras, se entiende que su éxito permanezca vigente, a pesar de los años transcurridos, pues abordan temas universales y atemporales, que interesan a todas las generaciones: el amor, el desamor, la libertad, el dolor, la nostalgia o la celebración festiva.

El repertorio incluía sus grandes éxitos, baladas románticas y versiones de otros artistas. Foto: Óscar Romero

También interpretó el tango Malena y temas de su álbum ‘Ayer… aún’, donde hace un tributo a otras figuras emblemáticas del mundo de la música. Así pues, versionó en español La vie en rose y Padam, padam, ambas de Édith Piaf; La llorona de Chavela Vargas; y Que nadie sepa mi sufrir, de María Dolores Pradera. Igualmente, cantó Se nos rompió el amor, de la que fue su compañera y amiga Rocío Jurado.

Fiel a su estilo, apostó para su actuación por un vestuario sobrio, luciendo un traje pantalón negro con una chaqueta de lentejuelas, de este mismo color, de la que se desprendió rápido, tan pronto como terminó de saludar a su público y antes de comenzar a cantar.

Cabe recordar que esta es la segunda actuación de Raphael en Icónica. La anterior fue en 2021, coincidiendo con la primera edición del festival. En esta ocasión, cinco años más tarde, ha visitado Sevilla dentro de su gira Raphaelísimo Tour, con un espectáculo para celebrar una carrera absolutamente única en la música en español. No en vano, hablamos de un artista internacional, con una trayectoria de más de seis décadas, que ha sido reconocido en los Latin Grammy 2025 como ‘Persona del Año’. 

En lo que atañe al concierto, un Raphael incombustible lo dio todo sobre el escenario mostrando la máxima expresión de su voz, limpia y potente, y de cómo es como artista. Por su parte, el público estuvo entregado. Se sabía las letras de las canciones más populares, Digan lo que digan, Yo soy aquel, Qué sabe nadie, Estar enamorado o Ámame, y coreaban al cantante que se dejaba querer por sus fans. Por cierto, un público muy diverso, de manera que seguidores de la quinta del artista y, también, gente bastante más joven compartían gradas y pista, así como un mismo sentir y una palpable admiración por Raphael.

El artista ha visitado Sevilla dentro de su gira Raphaelísimo Tour

Como en todo concierto, el show se proyectó más allá de la interpretación vocal. El juego de luces en el escenario, predominando aquellas de color azul y rojo, y también sobre el conjunto monumental de la Plaza de España, contribuyeron a potenciar la particular puesta en escena del divo de Linares. Por supuesto, no faltaron sus poses y sus gestos. En definitiva, esa teatralidad intrínseca y genuina, que define y configura la marca Raphael.

La orquesta, siempre discreta pero fundamental, también tuvo su protagonismo en el concierto. Las notas del piano, el teclado, el acordeón, el bajo, la guitarra y el saxofón, entre otros instrumentos musicales, así como los coros, fueron el complemento perfecto para la rotunda voz de Raphael, aportando matices, emoción y profundidad a cada una de las canciones del repertorio.

Raphael se emocionó ante la acogida del público sevillano

Cuando el reloj marcó las doce, el concierto llegó a su fin, dejando en el aire el deseo de seguir disfrutando de Raphael. La letra de la canción con la que abrió la velada parecía resumir un sentimiento compartido por todos: «La noche me hace recordar que no soy nada sin tu amor». Pues anoche, Sevilla recordó cuánto quiere a Raphael. Y porque no hay dos sin tres, la ciudad ya aguarda con ilusión una tercera ‘gran noche’.

Marcar como favorito enlace permanente.

Comentarios cerrados.